Gabinete de Psicoterapia
   

 

 

ARTICULOS

El síndrome post vacacional : de nuevo al trabajo.


Yo no soy yo.
Soy éste que va a mi lado sin yo verlo
.

Juan Ramón Jiménez

 

Las vacaciones resultan un período ideal para descansar, pasar más tiempo con la familia y amigos, viajar, disfrutar con el desarrollo de actividades que durante el resto del año son imposibles de realizar... Por ello, es muy frecuente que la vuelta a la “normalidad”; las prisas y la rutina de día a día suponga para muchas personas un pequeño desajuste, comúnmente conocido como “ síndrome post-vacacional”

Como durante el año no hay tiempo para gozar, ni incluso en los fines de semana , se posterga todo goce hacia las vacaciones, donde midiendo el tiempo en dimensiones espaciales, se supone- erróneamente- que habrá más tiempo.

Aquí hay que comprender y reconocer que vivimos en una época en la que la aceleración creciente nos afecta significativamente. Vamos deprisa a comprar, vamos deprisa al trabajo, salimos con prisa, hablamos deprisa convirtiendo los diálogos en una síntesis, escuchamos con prisa, nos reímos con prisa, amamos con prisa...Los medios de transporte van con prisa, la salud atiende deprisa, han inventado restaurantes de comida rápida, electrodomésticos que ahorren tiempo…

Todo va deprisa y esperamos que esos días de vacaciones cambien nuestro quehacer diario a la vuelta, o bien creemos que en ellas todo será distinto y quizá, todo siga igual.. o peor. O bien tenemos la convicción de que las vacaciones se verán indefinidamente prolongadas.
Las tres posiciones están sujetas a una creencia, una fantasía.

A menudo pensamos que podemos cambiar de vida en las vacaciones, pero no pensamos en cambiar la vida, dentro y fuera de las vacaciones, y eso nos hace más esclavos de la rutina y de nuestras propias fantasías.

Esas creencias nos hacen olvidar que nuestro psiquismo no se toma vacaciones ni se jubila, trabaja sin interrupción ni contención.

Eva Font García

 

 

 

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