Gabinete de Psicoterapia
   

 

 

Taller de crecimiento laboral -Análisis y resolución de conflictos-


El deseo de trabajar se produce

Actualmente la situación social, económica y política se caracteriza por estar en constantes cambios que repercuten en diversos ámbitos de lo social.


Presenciamos cada día la deslocalización de empresas, empleos a bajo costo para obtener mayores beneficios, empleos eventuales, bajas en aumento y sustituciones como forma de trabajo, incremento de número de parados, etc. A su vez, los avances en telecomunicaciones permiten concebir a las empresas una drástica reducción en sus establecimientos en la medida en que muchos de sus empleados podrían realizar su trabajo en casa, generando nuevos modos de producción tanto para el empleado como para el empleador.


Asociados a estos cambios, aparece una nomenclatura para denominar ciertos estados de ánimo o situaciones que se viven en el trabajo: acoso laboral o mobbing, el síndrome del quemado o burn out, etc.


Esta situación nos hace replantear cómo nos ubicamos en el mundo laboral. Dependiendo de la profesión, de los estudios, de nuestra experiencia, de los valores que tengamos… y fundamentalmente de nuestro deseo, será más difícil o más fácil transitar por este contexto social, político y económico.


En un principio al sujeto se le presentan dificultades: escoger una carrera universitaria, elegir un trabajo u oficio que le guste porque en definitiva será lo que lo acompañe el resto de su vida. Generalmente, ni en la universidad ni en la Formación Profesional dan herramientas para poder escoger lo que uno realmente desea. Uno lo escoge porque su padre se dedica a eso, porque los amigos lo hacen, o porque en esa etapa de su vida considera que está bien pagado.


Esta situación produce sujetos no implicados ni con su trabajo, ni con su formación, es decir, sujetos que se sienten obligados a cumplir con el trabajo por una cuestión puramente económica, olvidando que el trabajo puede ser un lugar donde encontrar una satisfacción personal. De esta manera, aparentemente, los fines de semana y vacaciones se presentan como “el paraíso” y el resto de la semana esta llena de obligaciones. Los esquemas institucionales están pensados para cumplir con lo que deben pero no para formar e insertar el sujeto al trabajo. Es decir, hay ciertas problemáticas con el deseo del sujeto ante el trabajo.


El deseo de trabajar es una de las pocas opciones de libertad en el mundo que nos ha tocado vivir. No hay deseo sin producción, ni producción sin deseo. Y si Ud. siente no tener deseo de trabajar, no se preocupe, el deseo de trabajar no es genético, se produce.

Taller de crecimiento laboral – Análisis y resolución de conflictos-
A cargo de: Silvina Fernández y Eva Font, psicoanalistas
Información e inscripciones: Telf. 93 454 73 90, info@psicoterapiabcn.com.

 

 

 

volver Volver